Señor, nuestro Dios,
“que caminas sobre las alas del viento”,
cuya gloria cuentan los cielos,
nosotros te bendecimos y te glorificamos
en todas tus obras,
porque en tu infinita sabiduría
has confiado al hombre
realizar cosas bellas y grandes.

Atiende la oración que dirigimos
por intercesión de María,
la Virgen de Loreto:
los aviones que surcan el cielo
propaguen más lejos en el espacio
la alabanza de tu nombre,
y sirvan a los hombres
para desarrollar más velozmente
su laboriosa actividad.

Que con tu bendición
pilotos, técnicos, auxiliares,
obren con sabia prudencia
a fin de que cuantos viajen en el aire,
superando todo peligro,
alcancen felizmente la meta que los espera.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén


Juan Pablo II
Peregrino a Loreto en 1979